DE LA LECTURA "CONSTRUIR COMPETENCIAS"Entrevista con Philippe Perrenoud, Universidad de GinebraUna competencia es la facultad de movilizar un conjunto de recursos cognoscitivos, para enfrentar con pertinencia y eficacia a una familia de situaciones. (Tomando su acepción más genérica)La moda actual se ancla de dos constataciones: la transferencia y la movilización de las capacidades y conocimientos, es decir, no surgen por casualidad, se requiere de una vinculación en el proceso cognoscitivo.Para nombrar un conjunto de competencias, no basta con nombrar a una comisión de redacción; la descripción de competencias debe partir del análisis de las situaciones y de la acción que es preciso ejecutar y de ahí derivar los conocimientos.
Es importante recalcar, qué conducta se pretende domine el estudiante al finalizar el proceso educativo. La formulación de competencias se aparta entonces de las abstracciones ideológicamente neutras. El individuo no sólo estará capacitado para repetir contenidos teóricos, sino que será capaz de resolver problemáticas con un juicio valorativo a través de valores, en forma solidaria y con una conciencia social.Es necesario dejar de pensar en la escuela básica como una preparación para los estudios largos, es preciso prever lo contrario, como una preparación a la vida para todos, incluída la vida de los niños y los adolescentes, lo que no es sencillo.
Que el conocimiento sea significativo para su propia vida.Las competencias no dan la espalda a los conocimientos, entonces los profesores deben cambiar sus representaciones y sus prácticas. Es aquí precisamente donde debemos retomar nuestras herramientas dentro del aula, con la finalidad de trabajar adecuadamente en basea a las competencias durante el proceso educativo.Para desarrollar competencias, es necesario trabajar todo por problemas y por proyectos, por lo tanto proponer tareas complejas, retos, que inciten a los estudiantes a movilizar sus acervos de conocimientos y habilidades y, hasta cierto punto a completarlos. Aquí el alumno no es un ser pasivo, sino que se verá involucrado en un proceso creativo, donde su originalidad se expresará en forma concreta y pura.
Para los profesores que ya poseen visión constructivista e interaccionista del aprendizaje, trabajar en el desarrollo de competencias no es una ruptura, sino todo lo contrario, implica aquí toda una serid de actividades donde el docente se verá involucrado como mediador pedagógico y los alumnos como aprendices dispuestos a construir su propio aprendizaje, con la finalidad de lograr la certificación en algún campo disciplinar.El docente comenzará a buscar formas para interesarlos en los conocimientos, no como tales, sino como herramientas para comprender el mundo y actuar sobre la realidad. El principal recurso del profesor es su postura reflexiva, su capacidad de observar, regular, innovar, aprender de otros, de los estudiantes, de la experiencia.Por lo tanto, se desprende un arduo trabajo dinámico tanto para el docente como para el alumno, se crean verdaderas comunidades de trabajo colaborativo, donde no se renuncian a las disciplinas.
Pero, qué sucede con la evaluación? aquí ya no estamos ante la evaluación tradicional, sino, que ya se incluyen una serie de tareas contextualizadas, a problemas complejos, se exige la utilización funcional de conocimientos disciplinarios, donde los resultados se verán reflejados y eficientados en algunas generaciones más.
En estos momentos, los docentes nos encontramos capacitándonos con la intención de adquirir las competencias docentes y ser capaces de enfrentar los retos propios para apoyar a los estudiantes de este siglo XXI con ética, responsabilidad y desde luego siendo competentes y competitivos.
Lucrecia Aguilar Andrade
15 de junio de 2009 17:17
